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Desde hace años el sector de los lubricantes es víctima de las falsificaciones. En varias ocasiones hemos escuchado noticias sobre bandas especializadas en la falsificación de aceites de motor. Su modus operandi es procesar el aceite y envasarlo en recipientes muy similares a los de las grandes marcas. Hecho que nos confirmaba hace pocos días uno de nuestros clientes que ha sufrido directamente el plagio de su producto.

No se puede evitar que alguien procese aceite de mala calidad, o que intenten vender aceite usado como si fuese nuevo, pero si se pueden poner medios para impedir que estafen al consumidor haciéndole creer que ese pésimo producto ha salido de tus instalaciones y lleva tu marca.

La solución es crear un envase difícil de imitar, con un diseño complejo e impactante, con fotografías, tramas o degradados. Esto se consigue con litografía y es la mejor manera de poner en graves apuros a aquellos que quieran falsificar el producto, ya que les será imposible copiar el resultado con otras técnicas de impresión.

La litografía ofrece muchas ventajas que ya conocíamos, es duradera, aporta atractivo, empaque y distinción haciendo destacar un producto sobre todos sus competidores, pero además, gracias al testimonio de nuestro cliente hemos descubierto que también sirve para dificultar la tarea del estafador.

Algunas marcas de lubricantes sufren la falsificación de su producto

Los envases metálicos con diseños sencillos se pueden falsificar con facilidad.